En el abrigo del día las palabras se van dejando solas
en su abismo de silencio, se van uniendo y disipando. Sentado entre las ramas
del desconcierto. Error siniestro el pensar en el paso del tiempo que se ha
quedado atrás. Nada de lo que ya fue, es ni será, Nada es nuestro ser en
completa exactitud, precisión universal. La palabra es guía y muro. Máscara de
sabores extraños que no se detienen en su curso. ¿Completo o incompleto?
Inacabado, imperfecto, casi maldito y condenado. Despierto aún en mi alma. No
he estado sino abriéndome al universo que con su desgarradora injusticia ha
mermado el espíritu del hombre. Ilusión de movimiento y perpetuidad de lo
estático, de lo inamovible, inexpresable; manto que cubre nuestra soledad y nos
dibuja una libertad inocua una posesión del mundo inexistente. Se nos escurren
las palabras por las manos y el cuerpo se va quedando en su cadáver, esperando
su muerte su tiempo, su último dolor y aliento, el último empuje de sabor
amargo, necesario e inevitable. En el día el camino se disipa entre las ondas
de calor que borran el camino todo se hace mente y, entonces, el alma se hace
sombra y, la realidad, es nada menos que un significado inalcanzable.
Somos una búsqueda. Una exploración creativa. Somos filósofos, cuenteros, poetas, ensayistas...
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28 de abril de 2012
20 de marzo de 2012
Lazos mecánicos
Por Fernando Gomez-Gil
Hay veces en la vida, en que podemos
encontrar tantas similitudes entre varias cosas que naturalmente parecen
opuestas, pero cuando uno se detiene a verlas, pueden ser tan parecidas que no
se podría creer tal similitud.
En la vida hay dos cosas
que a los hombres en particular nos llaman la atención: una de ellas y la
principal creo yo, es la atracción por el sexo opuesto y, la otra, es aquella
carrocería llamada automóvil. Cuando un hombre busca comprar un coche por lo
regular observa cuáles son los modelos que existen en el mercado, si lo quiere ‘usado’ o ‘de agencia’, coche o camioneta y, también se interesa, por los colores
en los que existe el modelo. Una vez que hemos reducido nuestro rango de
modelos a elegir, ya sea en una agencia o en un lote de autos, uno, como comprador, da varias vueltas, o si
no, las necesarias para poder llegar a una correcta elección del modelo
deseado. Esta elección es definitiva cuando uno decide embarcarse en la
adquisición de esta unidad.
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